CENIT portavoz de la regional exterior de la cnt-ait

"SI CADA REFUGIADO ESPAÑOL NARRASE SIMPLEMENTE LO QUE HA VIVIDO, SE LEVANTARÍA EL MÁS EXTRAORDINARIO Y CONMOVEDOR DE LOS MONUMENTOS HUMANOS" FEDERICA MONTSENY, 1978

11 julio, 2006

CENIT 987: ¿Para qué hablar de cooperativas?


T. Pereira

"¿Acaso es tan peligrosa la libertad que hay que perseguirla y matarla?"
J. Francisco Férriz


Cito aquí una buena frase de Francisco Férriz, tomada de la edición Siembra de febrero 2006. Sobre los recuerdos de Férriz de crear cooperativas como durante la guerra, él mismo sabe que es imposible en los países capitalistas, porque ningún trabajador podría sobrevivir económicamente: no hay espacio, no hay materia prima con que trabajar, no hay obreros que puedan vivir sin la ayuda del gobierno. Aquí en EE. UU. principalmente, el país del supremo capitalismo, todo funciona bajo el derecho de las corporaciones.
Imagínese que un sueldo de 2,000.- dólares al mes no le alcanza a nadie a pagar casa, comida, ropa y medicina, pero está considerado oficialmente estar arriba de la línea de pobreza. El hijo de un amigo nuestro tiene diabetis. Sus medicinas cuestan 5,000.- dólares al mes… La hija de una asistente social tiene leucemia. Su tratamiento es todavía más caro. ¡Todo es caro! El gobierno paga la medicina para los que tienen un sueldo abajo de la "línea de la pobreza". Sin esta ayuda, los enfermos mueren sin medicinas. Es muy difícil entender cualquier sistema capitalista, y el de estilo americano es aún más difícil de aceptar. Si los padres de un niño enfermo trabajan los dos y tienen empleos que les pague 2,000.- de dólares al mes después de juntados los salarios no está calificado para recibir la ayuda de la asistencia social. Los que reciben menos que esto son "jornaleros" (trabajan en la agricultura de por día a día) tampoco están calificados, y ni al menos figuran en las estadísticas del gobierno. Son los inmigrantes, que van a las clínicas locales cuando se enferman y reciben aspirinas y otras cositas para sus enfermedades.
Una vez, cuando yo viajaba en el estado de Michigan, conseguí mirar los archivos de una clínica a ver qué clase de enfermedades habían registrado allí. Encontré muchos registros de tuberculosis, de hepatitis, de asma y otras cosas. Pregunté a la persona que me había tenido la confianza de dejarme abrir los ficheros qué hacían para tratar estas enfermedades y ella me dijo: "No los tratamos, los mandamos de vuelta a Texas, de donde ellos han venido. Ellos no pueden trabajar aquí si están enfermos". Sin poder hacer ningún comentario entonces, me puse a pensar en cuanta gente muere indocumentada y sin ningún tratamiento por estas carreteras que trafican brazos de trabajo de un estado para otro. Los capataces pagaban por camiones de braceros, un buen precio si ellos parecían fuertes…
Por eso tenemos que cambiar el sistema de ayuda social, al mismo tiempo que luchar por leyes que pongan un alto en el precio de las medicinas. Tenemos que luchar contra las corporaciones que producen las medicinas, y los hospitales y hasta los médicos que ganan demasiado.
Hay 11 millones de inmigrantes indocumentados en este país. Hay que cambiar las leyes de inmigración, no para hacer la vida de ellos más difícil, sino para que sean más abiertas y más humanas. No podemos aceptar que la actual administración vaya a hacerles más inhumanas ni que vayan a tratar a los braceros indocumentados como criminales, como es la presente propuesta en el congreso estadounidense.
Ahora, decir que la vida es mejor en América Latina tampoco es verdad. Con excepción de Cuba no hay medicina totalmente socializada en ninguna parte, no hay hospitales ni suficientes médicos. Muchos latinoamericanos van a tratarse gratuitamente en Cuba, si consiguen dinero para hacer el viaje. Pero la mayor parte depende de medicinas alternativas y de curanderos.
Pero ningún asunto para mí es más importante y en el cual estamos más involucrados que el de la migración. Otra propuesta horrenda que hay en el congreso es que quieren hacer un muro entre México y EE. UU., para impedir que los latinoamericanos entren a EE. UU. por el sur del país. También quieren punir a los patrones que dan empleos a indocumentados, y los religiosos que los oculten en sus iglesias o les dé comida, medicinas, etc. Todo este mundo es absurdo.
El fascista ex presidente Ronald Reagan se hizo héroe en EE. UU porque mandó Gorbachev, el ex presidente soviético echar abajo el Muro de Berlín. Ahora los mismos yanquis quieren construir muros que separan los pueblos. Además de todo, los muros no funcionan, porque la gente necesitada los puede saltar o construir túneles para cruzar la frontera. Ya hay centenas de túneles entre EE. UU. Y México. Por eso los inmigrantes y los que los apoyan están estos días en las calles protestando. Y hay que parar de trabajar para los gringos sin compasión y protestar hasta que se termine esta locura de falso "patriotismo" yanqui. EE. UU. fueron hechos por inmigrantes. Antes de nosotros, no había nadie en esta tierra, ni al menos los animales que trabajan como los caballos. Estos fueron traídos por los españoles. Los pueblos indígenas tampoco son "nativos" de América. Han venido del oriente.
Tal vez las cooperativas tengan todavía una oportunidad de lograr su subsistencia en otros países semi-socialistas. Aquí en el "Norte" se oye hablar del Cristo capitalista a cada rato. Otros dicen que Cristo era un ser ecológico, y que vuelve en estos tiempos a América para aconsejar a la gente que compre los coches híbridos, que gastan menos gasolina. Mientras los evangélicos "pagados" hacen su promoción de las nuevas fábricas de carros, su precio sube y los que tienen conciencia ecológica ya no les puede comprar. El presidente Bush, con su popularidad disminuida hasta mismo en los grupos republicanos, y perdiendo la "guerra del petróleo" dijo en televisión que sus contemporráneos están adictos a la gasolina. ¿Sería esa una confesión basada en sus conversaciones con dios?
La senadora Hillary Clinton, esposa del ex presidente Bill Clinton, de la administración anterior, anda diciendo que es anti-cristiano "criminalizar" a los inmigrantes, porque Cristo mandó a dar la mano a todos los necesitados. Siendo del partido Demócrata, ella quiere con esto dar a los republicanos de su propia medicina, pues los republicanos se dicen cristianos y pagan a las iglesias para aconsejar que voten en sus candidatos. Sin embargo, aquí los "evangelistas" cricifican a Cristo de nuevo cada día, porque la única libertad que uno tiene es la de robar al prójimo, al estado, y a la familia… Los ladrones son más respetados que los pobres. El robo es un pecado oficializado, gubernamental y obligatorio para la supervivencia.
Es demasiado tarde para pregar el cooperativismo y la libertad en América… Este es un país de "esclavos satisfechos", esta es la triste verdad.