CENIT portavoz de la regional exterior de la cnt-ait

"SI CADA REFUGIADO ESPAÑOL NARRASE SIMPLEMENTE LO QUE HA VIVIDO, SE LEVANTARÍA EL MÁS EXTRAORDINARIO Y CONMOVEDOR DE LOS MONUMENTOS HUMANOS" FEDERICA MONTSENY, 1978

20 diciembre, 2006

CENIT: Cartas


A MODO DE DESPEDIDA



Han transcurrido casi treinta años desde el día en que decidí afiliarme a la CNT. Desde entonces mi vida ha sido un completo y constante aprendizaje de lo que es el movimiento libertario, su teoría, su filosofia, su ética y su inmensa grandeza.
Primero fue al calor de los “yayos” del interior. Hombres y mujeres que tuvieron una mefasta experiencia: soportar y sufrir el franquismo durante casi cuarenta años y no perde la dignidad. Algo casi inimaginable, pero que puedo ser testigo de que así fue. Hoy ya casi no queda ninguno de todos aquellos hombre y mujeres que a su calor, pude superar muchas de mis propias y absurdas contradicciones y complejos.
Cuando testarudamente me empeñe en hacer un libro sobre las colectividades alcoyanas, con un trabajo de investigación de dos años, pude comprobar hasta donde la solidaridad humana puede llegar. Consejos crudos, reales, directos, de hombres que se decian vencidos, acabados incluso, según sus propias palabras castrados. “Este régimen ha sido tan largo que nos ha castrado a casi todos”. También puedo decir que no era verdad, la dimensión humana de todos ellos me enseñó muchos de los valores que yo pensaba no existian.
Visité Toulouse en las innolvidables citas de julio, la rue Vignoles en París con Roldan, Llop, y muchos compañeros más, cuyas charlas y debates tanto me enriquecieron. Las puertas abiertas de par en par, para esta amante de la literatura y de la libertad. Colaboré en lo que pude tanto en CENIT, como en EVOCACIÓN, y ya en España en ORTO. Siempre me sentí abrigada y respetada. Los conceptos expuesto y desarrollados por unos u otros me abrieron caminos inconmensurables, hermosos.
En peninsula, la ecologia, el naturismo, el vegetarismos formaban parte del sentir de aquellos años. Ensayos de colectividades agrarias y comerciales, muchos intentos por vivir fuera o a parte del sistema capitalista. Cooperativas más o menos autogestionadas; muchos ensayos se trazaron entonces, pocos han sobrevivido, pero seguimos una y otra vez intentando un mundo mejor a través de que el hombre busque mejorar su condición humana, a través de la cultura y la concienciación social, o no llegara nunca a nada.
Por todo ello cuando se anunció que CENIT terminaba su andadura a finales de este año, no pude por menos de sentir un profundo pesar.
Una generación nos deja, con la misión ampliamente cumplida, el inmenso legado libertario, que hemos heredado, dudo que nuestra generación llegue ni medianamente a emularlo.
Quizás nos corresponda empezar de nuevo sin haber apreciado la gran riqueza social que nos han dejado en herencia. Pero algunos sí la reconocemos y sí la apreciamos, sí la respetamos.
Por ello desde lo más profundo de nuestro corazón os damos las gracias, recogemos la antorcha y os saludamos con un “Gracias compañeros, vuestro sacrificio no ha sido en vano. Seguimos en la lucha”.
Salomé Moltó (Alcoy)