CENIT portavoz de la regional exterior de la cnt-ait

"SI CADA REFUGIADO ESPAÑOL NARRASE SIMPLEMENTE LO QUE HA VIVIDO, SE LEVANTARÍA EL MÁS EXTRAORDINARIO Y CONMOVEDOR DE LOS MONUMENTOS HUMANOS" FEDERICA MONTSENY, 1978

25 marzo, 2006

66 AÑOS DESPUÉS, RECORRIDO AL REVÉS


En varias ocasiones hemos leído artículos en CeNiT sobre el itinerario que en 1939 fue seguido por civiles y hombres en armas del ejército vencido (no convencido) de la República española abandonada por las democracias vecinas. También el libro de José Fortea me inspiran estas reflexiones y divagaciones.
Salimos de nuestro domicilio y seguimos un trayecto por carreteras y autopistas que han sido frecuentadas por numerosos exiliados. En el departamento del Loiret, donde empezamos nuestra vida de exiliados, aún quedan en vida algunos testigos de la triste época. En el Cher, Alliers y Puy de Dôme sabemos que resisten todavía varios compañeros a pesar de las dolencias propias de la edad avanzada. Seguimos por la carretera nacional n° 9 en dirección de Montpellier, donde un compañero de 96 años vive y últimamente nos dirigió una carta emocionante. Nos decía que en la residencia para ancianos le llaman el abuelo siendo el más anciano. La edad no le impide asistir a las reuniones del SOV de Montpellier. Todavía lee sin gafas. Por la Langdocienne en dirección de la frontera española pasamos por Béziers, donde hubo una fuerte concentración de compañeros. Pasamos cerca de Agde, ciudad en la cual en 1939 fueron retenidos y vigilados los Josés, Jacintos y demás Antonios… Nos acercamos a la ciudad de Bram, donde nuestros padres y abuelos al igual que Jaimes, Benitos, Fernandos y Franciscos fueron encerrados y vigilados. Pasamos cerca de St. Cyprien, playa muy concurrida en verano y que en 1939 lo fue por una multitud de residentes forzados sobre la arena, cercados con alambradas de puas y vigilados por soldados en armas. No muy lejos se encuentra Argelès sur Mer: en las mismas condiciones vivieron hombres, mujeres y niños de manera muy precaria, bajo las intemperies sin techo para cobijarse… y como dicen los ingleses: Remember! Pasamos por Rivesaltes donde mal vivieron durante dos y tres años mujeres y niños hasta 1942 y en condiciones más que precarias. Los Luisa, Pilar, Pedro, Antonio, Francisco llevan en ellos esta pesadilla dolorosa. Muchos de los que han vivido estas étapas han fallecido. No los olvidamos. Hicimos una parada en Millas, donde vivió nuestro buen amigo y compañero José Porquet, con el cual en varias ocasiones hemos pasado unos días durante el periodo de vacaciones.
Siguiendo nuestro itinerario en dirección de Saillagouse, donde disfrutamos una semana que nos hizo olvidar el trajín cotidiano. Pasamos por Ille sur Têt, donde en febrero 39 hubo un centro de acogida bien organizado para los recien llegados en tierras francesas. Prades, Villefranche de Conflant y Mont Louis: hicimos una parada y subimos hasta la "Citadelle", en la cual fueron concentrados los Pedro, José, Bautista, Bernabé y Juan, todos los que pudieron salvarse de los barbaros. Lo que quedaba de la 26 división allí fue encerrada. Las condiciones según un testigo no fueron tan duras como en Argelès y otros campos (Gurs o Vernet d'Ariège por ejemplo).
Nuestra estancia en la Cerdaña francesa nos permitió hacer excursiones por senderos de montaña, el lago des Bouillouses y parte de los primeros kilómetros del río Segre, todo muy pintoresco. Subimos en coche hasta la estación de esquí del Puigmal y bajando nos paramos en un pueblo cito Ste Léocadie, donde descubrimos la existencia de un museo permanente dedicado al dibujante caricaturista Josep Bartolí, que fue famoso durante la República española. Pudimos apreciar dibujos muy expresivos de lo que vivieron los hombres, mujeres y niños durante los años trágicos, provocados por el fascismo internacional con la bendición de la Iglesia siempre cómplice.
Visitamos Font Romeu y el horno solar de Odeillo. Quisimos hacer un recorrido con el tren amarrillo (Train jaune) y pasamos por Bourg Madame. Por este puesto fronterizo bajo el frío de febrero 1939 la 26 abandonó todo el material y "a pie por carretera después de mucho andar" llegaron a Mont Louis. Visitamos la enclave española de Llivia que se va extendiendo a base de viviendas secundarias de Catalanes de Lérida, Gerona y Barcelona incluso.
La semana demasiada pronto se terminó y emprendimos la dirección de la Cataluña española pasando por Andorra. El trayecto es muy pintoresco pero la travesia de Andorra la Vella fue excesivamente penible. Imposible encontrar una plaza de aparcamiento. La polución debido a la cantidad de coches hacía el aire irrespirable. No nos detuvimos mucho y entramos en España, la Seo de Urgell y dirección de Lérida. Por esta carretera se ven anunciados varios pueblos que Fortea cita en su libro, como Agramunt, Artesa de Segre, Balaguer, La Foradada, Sort etc. Dirección de provincia de Tarragona hasta la orilla del Mare nostrum, donde nos reunimos con unos amigos. Lo pasamos muy bien pero todo no fue de color de rosa. Llegamos tarde para ver en vida una prima que mucho hemos apreciado y sentimos en lo más profundo su desaparición.
Pasamos unas horas en Barcelona y fuimos a encontrar un compañero en Badalona quien nos hizo visitar el local de la CNT que reune condiciones perfectas. Salimos dirección de la Provenza, animados por la imagen alentadora de lo que hemos visto en Badalona pero también con tristeza por la perdida de nuestra prima. La vida continua y después de una semana de reposo en las cercancias del Mont Ventoux regresamos a nuestro domicilio dispuestos a seguir aportando nuestro grano de arena mientras las fuerzas nos acompañen.
por Valentin MONTANÉ
de CeNiT nº 979 de 21 de marzo