CENIT portavoz de la regional exterior de la cnt-ait

"SI CADA REFUGIADO ESPAÑOL NARRASE SIMPLEMENTE LO QUE HA VIVIDO, SE LEVANTARÍA EL MÁS EXTRAORDINARIO Y CONMOVEDOR DE LOS MONUMENTOS HUMANOS" FEDERICA MONTSENY, 1978

29 agosto, 2006

EL PENAL DE MUJERES DE SATURRARAN


La documentación sobre las cárceles y los campos de concentración del primer franquismo es escasa, aparte de valiosos testimonios personales. Una de estas cárceles fue la de Saturrarán.
Por orden del 29 de diciembre de 1937 se estableció una prisión de mujeres en Saturrarán (Motrico). En su playa desemboca un arroyo, en cuyos márgenes se levantaron en el siglo XIX una serie de edificios destinados a balneario y residencia de seminaristas del Seminario de Vitoria. A principios de la guerra, fue utilizada como cuartel general del PNV.
Las primeras presas llegaron en enero de 1938. Socialistas, comunistas, anarquistas y republicanas, principalmente asturianas, gallegas y cantabras. A finales de la guerra se aplicó la orden de que las presas fueran internadas en los lugares más lejanos de su lugar de nacimiento o residencia. Muchas de las primeras presas fueron trasladadas a la cárcel de Mallorca, mientras que su lugar lo ocupaban presas procedentes de Almería, Levante y La Mancha. La capacidad del penal era de 700 presas, pero llegaron a coincidir entre 1500 y 2000 presas. El régimen interno lo llevaban funcionarios de prisiones y monjas mercedarias. La vigilancia exterior la realizaban soldados del ejército y guardias civiles.
Las condiciones de vida fueron terribles: comida pésima, hambre, hacinamiento, ausencia de higiene, enfermedades como bronquitis, septicemia o tifus y arbitrariedades. Gran parte de los alimentos enviados por las familias de las pesas eran robados por las propias monjas y puestos a la venta en el economato de la cárcel. Dentro del penal funcionaron varios talleres para empresas exteriores. Los castigos se cumplían en celdas situadas en los sótanos, frecuentemente inundados. Una investigación realizada en el Registro Civil del Juzgado de Paz de Motrico, dio una cifra de 116 mujeres y 56 niños fallecidos desde 1938 a 1946 en la cárcel de Saturrarán, a los que hay que añadir otros fallecimientos no registrados en dicho Registro Civil.
Las maestras presas dieron clase de alfabetización a sus compañeras, a las que asistieron 350 presas en el primer año, llegando posteriormente a más de 700 en años posteriores. Han pasado muchos años del cierre del penal, pero el recuerdo de aquel horror debe pervivir entre todos los que aspiramos a crear un mundo fraternal.